Debajo de ese tejado comencé a ver alas y
desde entonces no he dejado de mirar al cielo
por Irene Verdejo

La etimología de “tejido”, “texto” y “textura” proviene de la misma raíz latina “texere”, que significa: tejer, entrelazar o trenzar; y es en ese origen donde se enhebra mi práctica. Concibo el acto de tejer y de escribir como un único gesto que nace de un pensar con las manos.
Mi proyecto explora cómo la sombra, la protección y la vulnerabilidad pueden hacerse visibles a través de gestos que invitan al cuerpo a relacionarse de otro modo con el espacio. Para ello, transformo objetos cotidianos en dispositivos que activan vínculos afectivos y generan momentos de encuentro. Cuando estas estructuras se despliegan, se convierten en superficies abiertas, como textos porosos que no buscan ser interpretados, sino habitados. Son tramas que se recorren con calma, que se respiran, y que permiten que el cuerpo encuentre un ritmo propio dentro de ellas. Propongo un espacio donde la experiencia se despliega como un tejido compartido, siempre en proceso, siempre por hacer.

¿Cómo fué tu paso por la residencia en Alcaraz?
Fueron días muy intensos, donde se respiraba una energía especial contagiada por el propio lugar lleno de vida. El tiempo allí pasaba de manera distinta [...]
Alumbra ha marcado un punto importante en mi carrera como artista en el sentido de expandir y experimentar con aquello que se iba presentando. Escuchar a mi cuerpo y cederme a la incertidumbre.

Carlos Tuñón (Sevilla, 1985) es creador escénico, docente y asesor; está formado en el sector audiovisual, teatral y literario entre Sevilla y Madrid. Fundador y director artístico de [los números imaginarios] compañía de creación, formación y asesoría escénica que investiga desde 2013 en torno a cuatro conceptos: colectivo + encuentro + repertorio + tiempo. La compañía está especializada en generar dispositivos escénicos donde el público está en el centro de la experiencia. Asociada a la sala El Umbral de Primavera de Madrid desde 2016, al Festival Clásicos en Alcalá de 2017 a 2019, al Teatro de La Abadía de 2019 a 2021 y al Corral de Comedias de Alcalá de Henares en la temporada 2021-2022. Residentes en NAVEL desde 2022.
Desde 2013 ha dirigido numerosos montajes para su propia compañía y para otras, presentados en teatros y festivales de gran relevancia como el Festival de Otoño, Fira Tárrega, La Abadía, Teatros del Canal, Almagro u Olite. Su trabajo incluye títulos como La cena del rey Baltasar, Hamlet entre todos, LEAR (desaparecer) o La vida es sueño [el auto sacramental], así como obras para terceros como Un roble, Sea Wall o 7 pudelek, premiada en 2025. También ha sido asesor de dirección y dramaturgia para diversas compañías y ha acompañado procesos creativos en espacios como El Umbral de Primavera.
Como docente ha impartido cursos y talleres en instituciones como La Abadía, Pavón Kamikaze, RESAD, ESAD de Cuenca, AISGE o el Máster de Creación Teatral de la UC3M. Ha participado como ponente en congresos y encuentros sobre nuevos formatos escénicos, gestión cultural y teatro clásico, formó parte de la Comisión Artística del Corral de Comedias de Alcalá y coordina proyectos de mediación y creación en el programa ALUMBRA. En audiovisual desarrolla proyectos duracionales como Los 15, SUMMERLAND y 21 acciones para el siglo XXI, concebidos para prolongarse durante décadas.
Carlos Tuñón
Nací en Valdepeñas, lugar donde me he criado y crecido hasta los 18 años. Los veranos de mi infancia han sido profundamente marcados por las exploraciones que realizaba en el campo de mi familia. Es ahí donde empiezo a interesarme por el entorno y, a modo de juego, generaba objetos que respondían a ese paisaje seco, caluroso y llano, sin mayor pretensión que buscar sombra o proteger mis ojos del sol.
Mi trabajo artístico se vincula directamente con estas vivencias y profundiza en los procesos de trabajo que ocurren en este entorno manchego. Con ello exploro la importancia de ahondar en los vínculos que trazamos tanto con el paisaje, como con otras personas y nosotros mismos. Expongo una tensión interna y relacional a través de elementos visuales táctiles y sonoros, ofreciendo una mirada íntima hacia la complejidad de las relaciones humanas a raíz de la lucha por la comunicación y la comprensión mutua.
Actualmente acabo de terminar la carrera de Bellas Artes, habiendo participado en diferentes exposiciones como la del PosPostalero, en Lavadero y Fuente Abierta, en Caja Granada, también habiendo comisariado la exposición de A la Calle 2024, así como participado en la coordinación de la Red de espacios Creativos Lateral. He tenido el placer de trabajar en el área de recursos gráficos de La Madraza y recientemente he sido seleccionada como coordinadora de la residencia AlRaso 2025.
Irene Verdejo








