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- Nerea Rodríguez: "Recuerdo escuchar atentamente mi entorno, recuerdo escucharme más a mí"
Cada una de los y las artistas participantes en la residencia tuvo una experiencia particular y única. Nerea Rodriguez nos comparte cómo vivió los días de la residencia con estas palabras e imágenes: Mi viaje por Alumbra comenzó marcado por un miedo atroz, miedo a lo desconocido, miedo a ese constante: ‘‘¿a dónde me he metido?’’ Estaba claro que no tenía ni idea del viaje que me deparaba durante mi estancia en la Atalaya, pero allá iba. Adelante. Las primeras tomas de contacto fueron precisamente eso mismo, tacto. Tacto con mis compañeras, con mis tutoras, con todo el fantástico equipo que formaba parte de la residencia, pero sobre todo tacto con el entorno que ahora pasaba a rodearme y, por ende, tacto conmigo misma. Aprendí, como adentraba, a relacionarme con el espacio privándome curiosamente del sentido que en mi día a día más me cegaba en cuanto a mi relación con este, la vista. Comencé entonces, impulsaba por las propuestas planteadas durante el programa, a interactuar o, mejor dicho, a habitar el espacio desde el sentido del tacto. Es por ello por lo que, si cierro los ojos y hago memoria, recuerdo caminar por las calles de Alcaraz de la mano de Aurora, otra vez, tacto. También, recuerdo realizar frottage con María a las orillas del río madre, sintiendo aquella madera ya registrada en grafito bajo la yema de mis dedos, más tacto. He de añadir, a su vez, cuando me sumergí entre un mar de zarzas bajo el atento cuidado de Eva, acariciar las setas que descansaban bajo un tronco, arañarme con alguna rama que intentaba atrapar mi caminar y, toparme con alguna deambulante compañera que curioseaba al igual que yo ese rincón y sí, aquí va otra vez, el tacto. Y, al igual que estás, diversas experiencias más que viví durante estos días, todas y cada una de ellas interpretadas por un peculiar protagonista: mi tacto. He de retomar, la carta que escribí antes de iniciar mi aventura en Alumbra, ese escrito para esa persona tan enigmática que comenzaba así: ‘‘te escribo a ti que no te conozco…’’ Ahora bien, aquella carta relataba mis miedos a un desconocido, del mismo modo que ese miedo ha sido el punto de apertura para escribir estos párrafos sobre mi experiencia durante mi estancia en la Atalaya, en Alcaraz. Y, precisamente, creo interesante el hecho de hacer hincapié en la vivencia táctil que personalmente ha supuesto para mí. Pues, ¿acaso la perdida de la visión no da miedo? ¿el hecho de privarte de la vista no supone algo aterrador? ¿ese continuo estar delante de lo desconocido y que siga siendo desconocido? Pero, si hablo de miedo, me gustaría rememorar el día que más miedo sentí, el cual, curiosamente, fue el día de mi cumpleaños. Recuerdo sentirme abrumada por esa sensación tan arrolladora que paralizaba no solo mi cuerpo, también mi mente, ese miedo a las alturas, que me llevó a desplazarme de forma cuadrúpeda casi, buscando nuevamente ese tacto firme con la tierra que me diera seguridad, recuerdo también sentirme sola ante esa situación, avivado por ser la fecha que era, recuerdo ser vulnerable, pero también recuerdo seguir adelante. Y justo, precisamente ese 6 de septiembre en la sierra de Alcaraz fue mi peor y mejor experiencia vivida allí. Contradictoria, ¿verdad? Aprendí a ver entre grises, me nutrí de la meditación propuesta por los mágicos Miguel y Marina, donde nuevamente fui privada del sentido de la vista, pero no del tacto, recuerdo escuchar atentamente mi entorno, recuerdo escucharme más a mí, recuerdo todo lo que me dije y, lo que hoy en día no me dejo de repetir. He de añadir que, también recuerdo aquella tarta, soplar las velas y que me canten a oscuras. En resumidas cuentas, está claro que podría divagar durante páginas y páginas como ha sido mi experiencia en Alcaraz, no obstante, me quedo con que el miedo es mi fiel compañero, al cuál tengo que darle la mano y decirle vamos. Adelante.
- Noticias de enero sobre artistas de Alumbra
Julio Ruiz recibe la beca del Centro Nacional de la Danza de París; Lucas Souza es seleccionado por VEGAP, participa en la Bienal de Mislata y expone Tirando del hilo en Madrid; por su parte, Lourdes Mª Castillo expone esta semana en la Escuela de Arte y Superior de Diseño Pedro Almodóvar de Ciudad Real. Julio Ruiz es el primer bailaor y coreógrafo de flamenco del mundo becado por el Centro Nacional de la Danza de París . Este importante hito supone una estancia de tres meses en la Cité Internationale des Arts en París, donde desarrollará su proyecto La Familia. Se trata de un proyecto escénico, documental y editorial que estrenará en verano de 2025. Por otro lado, VEGAP (Visual Entidad de Gestión de Artistas Plásticos) ha seleccionado el proyecto de Lucas Selezio de Souza , Síndrome de Penélope , en la XXVIII Convocatoria de Ayudas a la Creación Visual . Lucas también participará en la Biennal de Mislata Miquel Navarro, que premia el Compromiso Social en las Artes Visuales, y estará abierta al público hasta el 28 de febrero de 2025 . Por último, el artista expondrá en Madrid su proyecto Tirando del Hilo. Lenguajes textiles en el arte contemporáneo , en el programa ITINER 2025 . A su vez, Lourdes Mª Castillo expone en la Escuela de Arte y Superior de Diseño Pedro Almodovar, de Ciudad Real, su proyecto Melatonina para el insomnio . Se podrá ver del 10 al 31 de enero. Por último, María Esteve inaugura la exposición de su proyecto Entre fragmentos y rastros el 16 de enero, en la galería White Lab de Madrid. ¡Enhorabuena a todas!
- Obras por hacer: un mapa poético para visitar Alcaraz
Obras por hacer es una propuesta artística de iara Solano Arana y Mario Guixeras , desarrollada por los y las artistas residentes de la primera edición de Alumbra Rural . Está inspirada por el trabajo Obras del escritor y artista francés Édouard Levé . Cada uno de los participantes ha ideado una "obra por hacer", en código abierto, que en pocas palabras describe las instrucciones para llevarla a cabo. Como detalla iara Solano: "estas diecinueve obras están relacionadas con Alcaraz de una manera histórica, geográfica, cosmogónica, y estarán publicadas para que cualquier persona, artistas o no, pueda llevarlas a cabo". OBRAS POR HACER: 1. Desnúdate y baila a cámara lenta encima de un paso. 2. Reconstruye el acueducto de Alcaraz. Destruye el pueblo y vuélvelo a construir en lo más alto del monte. Reutiliza los desechos del antiguo emplazamiento en la construcción. 3. Teje una alfombra alcazareña que cubra toda la calle de entrada a Alcaraz. Que sus dibujos evoquen un camino verde natural. 4. Al atardecer ve a la plaza con alguien que quieras. Pasead buscando los rayos del sol. 5. Bala como una oveja cada vez que pases por el taller de la Trini. 6. Recopila todos los sonidos del pueblo de Alcaraz durante 24 horas y reprodúcelos en una instalación sonora para escucharse con los ojos cerrados dentro de San Miguel. La instalación durará solo esas 24 horas. 7. Lleva a la plaza un botijo blanco lleno de agua roja teñida con el almagre y la toba. Deja que el botijo comience a sudar y observa cómo el agua de su interior tiñe el botijo de rojo lentamente. Grábalo. 8. Entrega a una persona un kilo de lana para que la una desde su casa hacia la casa de alguien a quien quiera, sin cortarla, y así sucesivamente. 9. Ata un ovillo de lana en el punto deseado de Alcaraz. Camina creando un laberinto personal con la longitud del hilo y volviendo al nudo para salir. 10. Crea una alfombra siguiendo el proceso tradicional y el punto español, pero en vez de usar lana, usar pelo humano. El pelo de gente del municipio de Alcaraz, que ha de trenzarse para usarlo como lana para el nudo. No utilices ningún dibujo o patrón preestablecido. 11. Coloca cuatro astas en la torre del tardón. 12. Crea la siguiente escena en la iglesia: Luces led. Humo. Música techno. La voz de un niño sosteniendo una nota aguda. Se descubre a la virgen de Alcaraz de pie en el suelo rodeada de flores. Entran cinco mujeres con velos negros. Aparecen 10 hombres trajeados desde detrás de las columnas. Los bancos están apilados. De fuera llegan gritos. Un cóctel molotov rompe una ventana. 13. Revive la tradición del Cristo de Piedra con hijas e hijos que rezan por sus madres y cumplen el voto de silencio de camino a su casa. 14. Crea la siguiente pieza de cerámica: Ponte delante de la montaña de Alcaraz. Busca en ella todos los colores. Cuéntale un secreto a la montaña. 15. Realiza el siguiente entrenamiento: Corre junto a un grupo de personas desde Alcaraz a Atalaya Escuela Granja. Subid uno por uno sobre los troncos de árbol que hay la izquierda de la entrada y corred sobre ellos haciendo un círculo en el sentido de reloj 20 veces sin chocar con nadie ni caerse; si os chocáis o caéis, volved a empezar. Cuando terminéis volved a Alcaraz corriendo. El entrenamiento durará 4 semanas. 16. Genera una correspondencia entre una rendija del muro que hay en la plaza mayor, frente a los bancos, con otra. 17. Escribe en las superficies de Alcaraz rasgando la piedra de las fachadas, arañando la tierra, etc. Escribe para colectivizar los espacios. 18. Colócate junto con otras tres personas en los extremos de un campo formando un cuadrado. Cada una con un espejo, caminad colocándolo de distintas formas apoyando siempre el reverso en alguna parte pegada al cuerpo y creando el efecto de que el paisaje vacío los atraviesa. 19. Construye un círculo de 3 metros de profundidad y de 8 de diámetro sobre uno de los terrenos amarillentos para redescubrir su terreno rojizo.
- María Esteve: "El paisaje se convirtió en un espejo de mi mundo interior, un reflejo en el que me reencontré."
Los artistas nos siguen explicando en palabras e imágenes cómo vivieron la experiencia de la residencia. Hoy os compartimos la mirada de María Esteve: Estos trece días en Alcaraz han sido un viaje profundo y transformador, una inmersión en la naturaleza y en mí misma. He desafiado mis propios límites, permitiendo que mi cuerpo se fundiera con el entorno. La naturaleza no solo fue observada, sino también tocada, sentida, olida. Con mis manos en contacto directo con la tierra, intenté comprenderla, mientras mis pies descalzos trazaban su huella. Al tumbarme en el suelo, pude escuchar los pequeños sonidos del viento y los ecos sutiles del paisaje, ampliando mi percepción más allá de lo visible. Este lugar me ofreció la oportunidad de detenerme y contemplar, de abrirme a nuevos horizontes y explorar nuevas formas de conexión tanto con la naturaleza como con las personas que me acompañaban. Los constantes estímulos y el compartir con quienes ahora son amigos enriquecieron la experiencia. El paisaje se convirtió en un espejo de mi mundo interior, un reflejo en el que me reencontré. Fue una experiencia como excavar túneles hacia mi infancia, rescatando recuerdos y sensaciones olvidadas. Alcaraz guarda bajo su superficie capas de historia, y en mi conexión con este lugar, surgieron nuevas formas de entender mi práctica artística, diluyendo las fronteras entre disciplinas. Alumbra ha dejado una bonita huella en mi investigación artística.
- Irene Verdejo: "Se respiraba una energía especial, contagiada por el propio lugar lleno de vida"
Compartimos la mirada de Irene Verdejo sobre lo vivido durante la residencia de Alumbra en Alcaraz: Escribo esto en octubre, un mes después de aquellos 13 días de convivencia en Alcaraz. Los recuerdos que me vienen son muy lejanos a pesar de haber sido hace tan poco tiempo, fueron días muy intensos, donde se respiraba una energía especial contagiada por el propio lugar lleno de vida. El tiempo allí pasaba de manera distinta, recuerdo lo rápido que se me pasó la residencia, pero a la vez lo largo que era cada día. Todo el rato había algo que hacer, alguien con quien charlar y eso fue muy enriquecedor. Las mentorías propuestas fueron muy interesantes, nos dieron pautas para afrontar el día a día desde un punto de vista distinto, más lento, más observador… me vienen a la mente ejercicios como los de mirarnos durante una hora, o el paseo en parejas a modo de “cámara/fotógrafo”. Me gustaron mucho ese tipo de dinámicas grupales, también el mostrar a nuestros compañeros diferentes maneras de proponer “x” durante 5 minutos, ver el prisma de cada uno de nosotros, retroalimentarnos y aprender de ello. Dedicarle tiempo al aburrimiento. Alumbra ha marcado un punto importante en mi carrera como artista en el sentido de expandir y experimentar con aquello que se iba presentando. Escuchar a mi cuerpo y cederme a la incertidumbre. Montar una rave con aura religiosa con mi compañero y descubrir maneras de relacionarme con lo otro a través de la corporalidad… Creo que realmente no hay texto que pueda describir todo lo que viví en esos días, en el cuaderno se puede ver un seguimiento más diario pero fueron tantas sensaciones que se escapan de las palabras. Agradecer a Tuñón, Mario, Iara, Miguel y Martina por escucharnos y buscar la manera de aportarnos nuevos recursos y por supuesto a Teresa y Carlos por acompañarnos en todo momento y tener en cuenta nuestras necesidades. Fueron unos días muy bonitos :)
- Zhenxiang Zhao: "Descubrimos la historia del pueblo, el secreto de las montañas y la cultura que no se percibe a simple vista"
Desde el equipo de Alumbra hemos pedido a los artistas que nos expliquen cómo fue su experiencia durante la residencia en algunas palabras e imágenes. Zhenxiang Zhao nos cuenta lo siguiente: La experiencia en la residencia Alumbra Rural ha sido muy especial. Los 12 días de convivencia en la tierra roja de Alcaraz han sido sumamente enriquecedores y fundamentales para seguir trabajando y colaborando desde la distancia. Coincidir con los maravillosos compañeros y colaborar en ejercicios transdisciplinares e interdisciplinares ha sido una gran suerte. Realizamos varios ejercicios por primera vez y también reflexionamos sobre aquellos que nunca llevaremos a cabo. Cada visita al pueblo de Alcaraz nos hizo sentir más familiaridad y cercanía con la tierra de Castilla-La Mancha: la mano artesana de Trini y su pasión por enseñar, el humor y la profesionalidad de Paqui al presentarnos la historia del pueblo... Los diversos ejercicios realizados con Carlos, Mario, Miguel y Martín, así como las clases magistrales con artistas invitados de diferentes disciplinas, fueron muy útiles para conocer más métodos artísticos y activar nuestra sensibilidad para descubrir la historia del pueblo, el secreto de las montañas y la cultura que no se percibe a simple vista. Trabajar con materiales orgánicos fue una experiencia muy inspiradora: el mimbre, la tierra roja, las semillas del huerto de la cocinera Noelia, las semillas que compartimos y llevamos a casa… Quería incorporar estas nuevas experiencias y aprendizajes, así como los contactos con nuestros compañeros, en nuestras creaciones para la segunda fase.
- Zhenxiang Zhao
Ciudadano del mundo accidentalmente nacido en China. Es artista multidisciplinar. Se formó en la Universidad de Granada, donde cursó un Máster en Estudios Literarios y Teatrales, así como otro en Producción e Investigación en Arte. En 2023, recibió una beca para la residencia artística de Alraso y ganó el premio del Programa de Creación de las Artes Escénicas de la Universidad de Granada. También ha actuado en el escenario del XXI Festival de Teatro de dicha universidad. Sus performances han participado en el VI y el VII Congreso de Arte en Acción y Performance de la Universidad Complutense de Madrid (2023-2024) así como en festivales de arte como el I Luciérnaga de Córdoba (2023) y el I Encuentro Lateral de Granada (2024). Durante su residencia artística en la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, Zhenxiang desarrolla un proyecto que fusiona la IA, el audiovisual y el arte de los movimientos para explorar la creación artística en el contexto tecnológico de hoy en día. Últimamente ha terminado la residencia en la Baltasara Casa Museo de Antonio Gala con un proyecto instalativo pero a la vez escénico integrando el entorno natural en la loma del Alhaurín el Grande.
- ¡Alumbra: programa y espacio innovador para artistas!
La artista hellinera Teresa Ases, junto a Carlos I. Faura, comporten el liderazgo del programa Alumbra de fomento de la creación artística para jóvenes. La residencia se llevará a cabo en Alcaraz, adelantó. LINK A ENTREVISTA COMPLETA: https://www.latribunadealbacete.es/noticia/z9b3eeb06-9382-3794-f6bae0286193fede/202408/alumbra-es-un-programa-y-espacio-innovador La artista hellinera Teresa Ases, junto a Carlos I. Faura, comporten el liderazgo del proyecto y programa Alumbra de fomento de la creación artística para jóvenes. La residencia, de esta propuesta, financiada por Fondos Next Generation y por la Junta de Comunidades, se llevará a cabo en Alcaraz. ¿Por qué ponen en marcha ahora Alumbra Castilla-La Mancha? Alumbra es un programa y proyecto con el que llevábamos años dando vueltas. Hay una sensación, personal, que es el disparadero de este proyecto, y luego, hablándolo con compañeros, artistas de la región, de que no había ningún espacio de encuentro entre artistas de Castilla-La Mancha. Siempre nos hemos visto obligadas a tener que salir a otras regiones y formarnos y luego, cuando hemos querido entrar en los circuitos profesionales de Castilla-La Mancha, veíamos que no había un espacio. ¿Qué pasa con los artistas jóvenes, emergentes, con un nuevo lenguaje?, ¿dónde está ese espacio de encuentro? La Junta de Castilla-La Mancha, a través de los fondos Nex Generation, sacó unas líneas de financiación, presentamos el proyecto, con buena acogida, y ha sido uno los financiados. ¿El soporte que necesitaban? Cierto, eso nos ha dado un soporte e impulso para arrancar este proyecto que tiene mirada bienal. Este es el programa piloto. ¿Lo harán entre el 1 y el 13 de septiembre? El proyecto tiene una línea temporal de un año, en tres partes. La primera arranca en septiembre. Es Alcaraz, porque queríamos desterritorializar la cultura, y llevarla a espacios tranquilos. El entorno rural ofrece muchísimos materiales y recursos exitosos para la creación, que se nutre de mecánicas lentas, recursos naturales, contacto y conversación. Con Alumbra, en esta residencia de Alcaraz, en sus fiestas, pensamos que era un buen momento. En la segunda parte, después de esos 13 días en Alcaraz, irán a sus municipios y crearán su obra, dependiendo de la disciplina. La última fase, la exhibición, se hará en 2025, en diferentes puntos de Castilla-La Mancha, con esas piezas que se crearán. ¿Alumbra será como un foro de encuentro? Alumbra es un programa y espacio innovador. La mayoría de las residencias se centran buscar artistas para que produzcan una obra. Nosotras nos vamos a juntar, en una tipología de foro, con 20 artistas seleccionados, en diferentes disciplinas que, en esos días, en Alcaraz, van a compartir experiencias, estrategias y, sobre todo, van a poner en común pensamientos de arte contemporáneo. Sí, tendremos encuentros con profesionales y mentores que vienen de toda España, que van a dar pequeñas formaciones en relación a dispositivos contemporáneos y, a la vez, van a estar con quehaceres del entorno rural, como prácticas en huertos o encuentros con asociaciones locales. ¿Es suya la dirección? Hay una codirección, con Carlos I. Faura, en Somos Vértice y Navel, que se alían para sacar un proyecto como Alumbra, que es ambicioso, con un fuerte componente cultural y varias líneas. ¿La idea es que esto sea algo estable? Eso sería un gran sueño. A nosotros nos apasiona la idea de que los proyectos no sean efímeros, porque la cultura tiende a eso. Nosotros queremos trabajar para que este proyecto tenga su recorrido, quizá no de una manera tan grandiosa, con 20 artistas, porque tiene una estructura muy compleja, pero sí que pueda existir y cada dos años, artistas castellano-manchegos, jóvenes, que quieran también tener un impacto local, puedan juntarse. Los artistas tienen que hablar de procesos y estos espacios hacen que nuestra cultura se ponga en valor. ¿Muchos nombres de Albacete en el proyecto? Sí, cinco de ellos son de Albacete, con proyectos muy interesantes para compartir. ¿Qué proyectos tiene? Ahora dedico plenamente a proyectos de profesionalización de artistas y de gestión y coordino dos proyectos Somos Vértice, de creación, y llevo toda la programación del centro Navel en Madrid.
- Nerea Rodríguez
Soy Nerea Rodríguez Fernández, conocida artísticamente como Nené, nacida en Talavera de la Reina en el verano 97, en Toledo. Graduada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, resaltando en la especialidad de Dibujo y Grabado. Posteriormente, realicé el Máster Universitario Oficial de Dibujo – Cómic, Ilustración y Creación Audiovisual en la Universidad de Granada, el cual me permitió seguir desarrollándome en el ámbito de las gráficas contemporáneas, explorando otros formatos como supone el Libro de Artista. A la par a mi trayectoria formativa, he podido disfrutar de numerosas becas como la otorgada por el Instituto de Estudios Bercianos (IEB), reconocimientos como la mención especial de pintura paisaje José Carralero, asistido a residencias artísticas como en Fabero y Ayllón, exhibiendo mi trabajo en distintas áreas, realizando diversas colaboraciones como con la Asociación Imágenes y Palabras en Burgos, acercando el arte al medio rural o junto al Museo Pedagógico de Arte Infantil (MuPAI) en Madrid, todas estas vivencias, entre otras, han fomentado a mi crecimiento tanto artístico como personal. En cuanto a mi obra, Proyecto Casa , se basa en una investigación artística que se inicio en tiempos de pandemia, empleando una metodología experimental através del dibujo y del grabado, abordando de manera teórico procesual la figura de la casa y los arquetipos tanto externo e internos que rigen a esta misma y, por ende, al propio sujeto; al ‘’yo’’. Actualmente, me encuentro exponiendo mi obra por el territorio manchego de la mano de X Mujeres en el Arte ‘’Amalia Ávia’’ a la par que, en Granada, Andalucía, gracias al Centro Municipal de Arte Joven ‘’Rey Chico’’. Mi prospectiva de futuro se basa en seguir creciendo artísticamente, como es gracias al programa Alumbra Rural y, el día de mañana poder emprender estudios de doctorado en el ámbito de las gráficas contemporáneas.
- JULIA ALFARO
Dado el carácter territorial de la convocatoria, en vez de usar mis logros profesionales y educativos para trazar un relato de mi vida, he escogido cuatro maneras en las que me he vinculado a la tierra como faros que vayan guiando esta breve biografía. Nací en Cuenca en noviembre de 1999. En mi infancia, siento la tierra que me rodeaba como un misterioso abismo que no quería explorar, directamente relacionado con los campamentos de verano de la JCCM a los que mis padres cariñosamente me apuntaban para conocer niños y conectar con la naturaleza pero que sin embargo resultaban días rodeada de pinos demasiado altos y un calor seco que me hacía sentir muchas ganas de volver al hogar. En la adolescencia y de vuelta en la ciudad, el territorio lo definía la idiosincrasia tan intensa y particular que caracteriza esos años. Lejos de tacharlo de egocéntrico, me en- ternece lo compleja que resultaba la realidad que ocurría en un universo tan reducido. Los años siguientes los pasé en Madrid estudiando Diseño en la Universidad Com- plutense de Madrid por lo que de golpe ese universo se expandió y seducida por una cantidad infinita de cultura, personas y posibilidades, comencé a reconocerme en un contexto más global. Unos meses trabajando en el sur de Sicilia como asistente en la dirección creativa de una startup comenzaron a sembrar en mí dudas sobre la manera en la que me estaba relacionando con mis raíces. Esas dudas me llevan al presente en el que tras dos años formándome en la cerámica, encuentro en esta disciplina la promesa de reconocerme y formar parte del territorio. No del pasado, ni del recuerdo. Del presente, de lo vivo, de hacer paisaje.
- VERA GARCÉS
soy un rumiante provinciano, provinciano de albacete, aunque he pasado muchos veranos en el que fue mi pueblo; la solana. allí aprendí que no hay que tocar la lechetrezna, también aprendí a aburrirme mucho. el aburrimiento me llevó a lugares; a veces, a subir a la morera, a pintar piedras; otras, a jugar con la nintendo. mi recorrido es corto, tampoco tengo prisa. descubrí la cerámica en mi tercer año de carrera, en un pequeño taller del albaicín. ahora, acabo de terminar bellas artes en cuenca, con la ilusión de dedicarme a la artesanía y si es posible, hacerlo desde la lentitud, la hibridación de lenguajes pasados/presentes y por supuesto, desde el medio rural.
- DAVID GÓMEZ
Estudió su licenciatura en Bellas Artes entre España (UCM) y Francia (Université Michel de Montaigne- Bordeaux III). Cursó un máster de diseño gráfico en CEI Sevilla. En 2019 se mudó a Leipzig, Alemania, realizando su práctica plástica entre España y Alemania. Ha ganado diversas convocatorias y obtenido diversas becas, entre las que cabe destacar: la otorgada por la Fundación Rodríguez Acosta; la beca-residencia para artistas de la Fundación Antonio Gala; la participación en el proyecto Artistas Novos o el premio de la convocatoria Meet me in Arts, visionado de portfolio. Su obra ha estado presente en diversas exposiciones colectivas e individuales, en galerías y espacios expositivos, dentro y fuera de España, entre otros: “Espejos Velados”, en la galería ON Art Space; “Que viene mi prima Vera” en Córner Gallery; participación como artista invitado en Lindenowfest y en varios Rundgang organizados por la Spinnerei (Leipzig) o la muestra de sur Hopper en Burdeos. Destaca su último proyecto individual, Die Spur des Lichts, exhibido en las salas de Archiv massiv de Leipzig (Alemania). Su obra forma parte de diversas colecciones privadas y públicas, dentro y fuera de España, destacando la Diputación de Toledo, la Fundación Antonio Gala y la UCM entre otras.Su trabajo reflexiona sobre el arte como un subproducto de la historia de la humanidad, fusionando lo colectivo y lo íntimo. Usa como estrategia la apropiación y poetización del documento gráfico a través de la práctica plástica, un perverso uso de la tradición pictórica occidental que permite abrir y reactualizar diálogos atemporales con artistas actuales y del pasado.











