“Find God” de Paula Hernández
- Alumbra Rural

- hace 3 días
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“Mi abuela me pedía el chicle que estaba masticando y lo usaba para reconstruir la figura rota de un Niñito Jesús. Esa mano extendida, en forma de cuenco, fue el primer altar que conocí.”
Con este recuerdo surge Find God, un proyecto que se origina desde la infancia rural y la memoria corporal hacia una liturgia contemporánea configurada a través de la herencia, de lo encontrado y la escritura. Paula Hernández no busca profanar la tradición: la interrumpe con amor. Repite los gestos que hizo su abuela, pero los re-imagina, los reescribe desde su cuerpo y su generación. Los manifiesta aportando un nuevo relato: el de la conciencia, el de la herida, pero, sobre todo, el del deseo de reconciliarse y sanar.
Como Louise Bourgeois en su última etapa con el trabajo de los textiles donde las telas se relacionadas con el cuerpo, la experiencia materna y la intimidad, con Find God Paula rememora esto mismo, pero con el pensamiento en su abuela y su madre; y lo hace también como Tracey Emin a través de sus objetos cotidianos y de lo doméstico aparecen reflexiones universales; o como Nicola Costantino, que juega con la iconografía religiosa desde su propio cuerpo. Paula no toma imágenes externas: las crea desde su memoria. No edita lo cultural, sino lo personal. Fragmenta su propia historia para reorganizarla como un altar precario y colectivo.
En esta búsqueda la mirada de Paula se ve acompañada de la figura de Roland Barthes muestra una estructura en la composición que articula la forma y contenido de sus piezas desde la comprensión de la cultura como un sistema de signos e iconografía popular. Barthes entendía la cultura popular como una forma de herencia simbólica: una transmisión de mitologías, saberes, hábitos y gestos que, en contextos familiares o populares, se interiorizan sin cuestionar. Paula trabaja justamente desde ese lugar: ella desarma esas transmisiones desde su interior, acaricia sus bordes con afecto y contradicción.
En esta instalación total —que habita la Iglesia de San Miguel como si fuera un cuerpo— la artista convierte cada rincón en un espacio íntimo: los pilares se cubren tapices; las capillas contienen objetos familiares; el suelo es testigo de una performance íntima que transforma la vergüenza en acto sagrado. Un video, un poemario y una escritura expandida completan esta práctica viva, que se construye desde lo autobiográfico, lo rural y lo político.
El gesto de la mano que pide el chicle es, en realidad, una forma de transmisión familiar, una pedagogía doméstica de lo afectivo. Paula Hernández transforma ese gesto en un acto escultórico cargado de sentido, un rezo material que condensa la genealogía femenina como archivo vivo. Desde esa acción íntima se cifra el núcleo del proyecto: una mística de la ternura donde el cuerpo ofrece lo que ha masticado, lo que ya fue suyo, como señal de amor.
Dentro del proyecto surge como práctica expansiva una escritura no lineal ni cerrada. Es fragmentaria, secreta. Como proponía Hélène Cixous, escribe el cuerpo femenino con el cuerpo, desde la saliva, la leche, la sangre y la risa. Como señalaba Julia Kristeva, lo abyecto es aquello que el cuerpo expulsa, pero no puede dejar de mirar. La baba, el vómito, el recuerdo, el miedo, el deseo: todo eso se encuentra en cada objeto/pieza de este proyecto en la Iglesia de San Miguel.
Find God es una práctica sobre la fragilidad, entendida no como debilidad, sino como senda, como potencia queer. Sara Ahmed nos recuerda que aquello que es frágil no se fractura porque es inútil, sino porque se ha sostenido demasiado tiempo. Aquí, Paula sostiene imágenes heredadas y los vuelve a poner en circulación desde otro lugar.
Y todo esto ocurre en el pueblo. Porque lo rural no es solo su contexto: es su lengua materna. El pueblo aparece como espacio de conflicto y de cuidados, de vergüenza y de deseo, de espiritualidad perdida y de duelo no ritualizado. Paula descompone el pueblo y lo recompone como un altar, feminista y comunitario. El pueblo es también un espacio onírico: la iglesia como casa, la casa como cuerpo, el cuerpo como archivo.
Con Find God, Paula Hernández busca encontrarse con una mano. Una mano que pide, que cuida, que moldea, que transmite. Una mano que da forma a un nuevo pacto.
Teresa Ases y Carlos I. Faura, comisarios y directores de Alumbra Rural















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